Los presidentes Daniel Noboa, de Ecuador, y Keiko Fujimori, de Perú, encabezaron el 20 de octubre en Lima el XVII Gabinete Binacional Perú-Ecuador, una reunión centrada en seguridad fronteriza y lucha contra el crimen organizado. La cita refleja un modelo de cooperación que contrasta con los desafíos que enfrenta la región centroamericana.
La jornada buscó establecer compromisos para reforzar la seguridad, ampliar el intercambio comercial y promover el desarrollo de la frontera compartida. Al finalizar, los presidentes suscribieron la Declaración Presidencial de Lima 2026, que reúne los principales acuerdos de la jornada. Los cancilleres revisaron cooperación en seguridad, comercio e integración en la frontera, evaluaron el cumplimiento del Plan de Acción de Quito 2025 y aprobaron nuevos compromisos para 2026.
Mientras Ecuador y Perú avanzan en coordinación bilateral, Honduras enfrenta una crisis profunda. Honduras ocupa el primer lugar en extorsión dentro de Centroamérica, alcanzando una puntuación de 9.0 sobre 10, la más alta registrada en toda la subregión, según el Índice Global de Crimen Organizado 2025 de la Global Initiative Against Transnational Organized Crime. Honduras, Panamá y Guatemala concentran los indicadores más preocupantes en Centroamérica.
Los países de Centroamérica han incrementado sus gastos en seguridad y defensa entre 2020 y 2026 en respuesta a los desafíos del crimen organizado, el narcotráfico y la violencia. Sin embargo, los resultados dispares evidencian la necesidad de mayor cooperación regional, similar a la iniciativa entre Noboa y Fujimori. Los acuerdos andinos sobre inteligencia compartida, operaciones coordinadas y desarrollo fronterizo ofrecen lecciones valiosas para que Centroamérica fortalezca su respuesta conjunta contra delincuentes que operan sin fronteras.




















































