Después de ocho años de pausa, Victoria’s Secret llevó a cabo su esperado desfile de moda el pasado 18 de octubre en Los Ángeles. El evento marcó un hito importante para la marca con el regreso de una de sus piezas más emblemáticas: el Fantasy Bra, que no había sido exhibido desde 2018.
El Fantasy Bra de este año fue una creación inspirada en diseños de Jacob & Co., consolidando nuevamente esta prenda como el punto focal del espectáculo. Modelos legendarias como Adriana Lima y Candace Swanepoel volvieron a las pasarelas, reflejando el esfuerzo de la marca por reconectarse con su público después de los cambios introducidos en años anteriores.
El desfile incluyó refrescantes cambios en la filosofía de la marca, con énfasis en la diversidad. Atletas profesionales como Angel Reese y Sunisa Lee caminaron en la pasarela, un gesto de modernización para un desfile que históricamente había enfocado en estándares únicos de belleza. Este enfoque refleja cómo la industria de la moda mundial responde a nuevas expectativas de inclusión y representación.
La ausencia del Fantasy Bra en los desfiles de 2024 y 2025, junto con las polémicas previas sobre representación y marketing, habían posicionado a la marca en una encrucijada. Con este retorno, Victoria’s Secret busca equilibrar su legado clásico con una visión más progresista, demostrando que las marcas de moda pueden evolucionar sin perder su esencia. El evento también fue transmitido en YouTube, acercando la experiencia del desfile a audiencias globales.




















































