Estados Unidos está enviando cientos de soldados a Latinoamérica para entrenar fuerzas locales en el combate del tráfico de drogas. Una unidad de 600 miembros de la 10ª División de Montaña ha comenzado a desplegarse en una nueva instalación de entrenamiento en la jungla en Panamá, con planes de entrenar junto con fuerzas locales en Colombia y Honduras.
El despliegue del Pentágono representa un aumento significativo en los esfuerzos contra el narcotráfico en el hemisferio occidental. Los soldados comenzarán con capacitación en una nueva instalación de guerra de la jungla en Panamá, para eventualmente entrenar a fuerzas locales en Colombia y Honduras.
El comandante del Comando Sur de EE.UU., General Francis Donovan, ha indicado que Estados Unidos planea expandir operaciones desde ataques en barcos hacia operaciones en tierra. La administración Trump ha buscado acuerdos con naciones aliadas que permitan expandir operaciones militares contra redes de tráfico hacia territorio terrestre en múltiples países latinoamericanos, con acuerdos reportados de Colombia, Guatemala y Honduras.
En contexto, Estados Unidos ha causado al menos 239 muertes en ataques contra embarcaciones que expertos legales han denunciado como ejecuciones extrajudiciales. Hasta el 4 de octubre de 2026, al menos 238 personas habían sido asesinadas en al menos 79 ataques contra más de 80 embarcaciones. Esta expansión hacia operaciones terrestres marca una escalada en la estrategia estadounidense en la región.





















































