El viernes 9 de octubre de 2026 a las 12:56 hora local se produjo un terremoto de magnitud 7.7, con epicentro localizado cerca de la comunidad de La Pitaloza, en la península de Azuero, Panamá. Es el terremoto más grande que golpea Panamá desde 1882.
El evento sísmico fue percibido con gran intensidad en varias regiones de Panamá, Costa Rica y Colombia. El fuerte sismo registró 147 réplicas hasta esa noche, según el director del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), René García. Los expertos señalan que en la zona epicentral se estimaron intensidades de VIII y IX, correspondientes a sacudidas muy fuertes y potencialmente destructivas.
La catástrofe dejó 1 muerto y 27 lesionados, además de 7.480 damnificados. Los mayores daños se registraron en las provincias de Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé. En Veraguas hubo daños parciales o totales en 18 viviendas, ocho centros de salud sufrieron daños parciales o menores, y 35 centros educativos fueron afectados, además de daños en tres iglesias, tres edificios gubernamentales, tres puentes y tres tramos de carretera.
El Canal de Panamá, una importante vía comercial que une los océanos Atlántico y Pacífico, continuó con sus operaciones normales luego del sismo. El Aeropuerto Internacional de Tocumen también reanudó sus operaciones después de revisar que no causó daños de consideración en sus instalaciones. Aunque Centroamérica sintió los movimientos, la región mantiene sus operaciones, demostrando la resiliencia de la infraestructura regional frente a desastres naturales.




















































