El neobanco Revolut sufrió una interrupción masiva el 20 de octubre que afectó a millones de usuarios en Europa y otros mercados. La caída impidió acceder a las cuentas, realizar pagos con tarjeta y completar transferencias durante varias horas. Aunque la entidad ya opera en México desde enero de 2026, la incidencia no afectó directamente operaciones en Centroamérica en esta ocasión.
Un fallo técnico crítico en los servidores de Google Cloud provocó una caída global de los servicios de la popular aplicación de banca digital, afectando a millones de clientes. Los usuarios de Revolut se quedaron durante varias horas sin acceso a la plataforma y el fallo bloqueó de forma fulminante tanto las operaciones rutinarias en comercios físicos como la retirada de efectivo en los cajeros automáticos.
Los clientes comenzaron a inundar las redes sociales reportando transacciones denegadas en terminales de venta y continuos mensajes de error del sistema al intentar abrir la aplicación móvil. Los reportes alcanzan a Reino Unido, Francia, España, Rumanía e Irlanda, entre otros mercados europeos, aunque todavía no hay un balance que permita determinar cuántos clientes están afectados ni si las dificultades tienen la misma intensidad en todos los países.
Un representante de la empresa aclaró que «los servicios ya se han restablecido» y tranquilizó a sus usuarios afirmando que «los fondos y los datos de nuestros clientes están a salvo, y lo han estado en todo momento». La entidad informó que los usuarios deben esperar algunos días para que sus transacciones realizadas durante la caída aparezcan reflejadas en sus cuentas y que cualquier pago o reembolso será procesado conforme se normalicen los sistemas.


















































