WASHINGTON. La celebración de la boda de Donald Trump Jr., hijo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue financiada en parte por un oligarca ruso cercano al líder del Kremlin, Vladímir Putin, según reveló este lunes una investigación del medio especializado ProPublica.
Umar Kremlev pagó cientos de miles de dólares en gastos relacionados con la boda entre Trump Jr. y la modelo Bettina Anderson, celebrado el pasado 24 de mayo. El empresario ruso costeó el alquiler de una de las islas privadas donde tuvo lugar la recepción y se hospedaron los invitados, así como otros desembolsos importantes, entre ellos un espectáculo de fuegos artificiales.
Los pagos, que suman cientos de miles de dólares, representaron un extraordinario desprecio por las normas éticas para un familiar de un presidente estadounidense. El hallazgo genera interrogantes sobre los conflictos de interés y las influencias extranjeras en la familia presidencial estadounidense, tema que ya ha sido controversial en administraciones anteriores.
Durante la campaña presidencial de 2016, quedó en el centro de las investigaciones por una reunión que mantuvo en la Torre Trump con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, que había sido presentada a Trump Jr. como una oportunidad para obtener información potencialmente perjudicial sobre Hillary Clinton.
La pareja confirmó el patrocinio, pero lo justificó como un gesto privado. La pareja confirmó el aporte, pero aseguró que se trató de un «regalo de bodas» de un «querido amigo» y rechazó cualquier motivación política. Sin embargo, expertos en ética han cuestionado esta distinción.
Kremlev es presidente de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), organización que durante años recibió financiamiento de Gazprom, empresa energética estatal rusa. La conexión entre una figura rusa de esta envergadura y la familia Trump despierta preocupaciones sobre la influencia de potencias extranjeras en el más alto nivel de poder estadounidense.

















































