Más de 10 millones de personas en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica enfrentan la peor sequía en décadas, con temperaturas de hasta 42 grados y pérdidas devastadoras de maíz y frijol.
Guatemala enfrenta un Superniño cuyos efectos se extenderían hasta mayo de 2027, mientras el registro oficial confirmó la muerte de 32 niños por desnutrición aguda en lo que va del año. La presidenta de la Comisión de Seguridad Alimentaria del Congreso exigió respuestas anticipadas ante la sequía y la falta de alimentos en comunidades del corredor seco y de las periferias urbanas.
Sequías recurrentes asociadas a El Niño, cosechas de maíz y frijol perdidas hasta en un 90% en algunas zonas, precios de la canasta básica que en el último año han subido entre 12% y más de 60%. El mundo rural del Corredor Seco en el Triángulo Norte centroamericano enfrenta una nueva fase de crisis climática y alimentaria con pérdida masiva de cultivos y fuentes de agua, a lo que se suma el regreso de migrantes sin recursos.
Guatemala solicita Q19,792.63 millones para atender la desnutrición y la inseguridad alimentaria durante el próximo año. El 35.96% de los recursos se concentra en los ministerios de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) y de Desarrollo Social (Mides). Entre las principales asignaciones contempladas para 2027 se encuentran Q9 mil 385.98 millones para el sistema de protección social y Q3 mil 246.25 millones para salud y nutrición.
La FAO y el Programa Mundial de Alimentos han colocado al Corredor Seco centroamericano entre los focos críticos de inseguridad alimentaria del planeta, con varios millones de personas en Guatemala, Honduras y El Salvador en fases de crisis o emergencia. El riesgo mayor recae sobre la niñez rural, cuya desnutrición aguda tiende a dispararse en los meses previos a la cosecha.














































