Riesgo humanitario en la región. El Niño continúa fortaleciéndose con probabilidad superior al 90% de alcanzar intensidad muy fuerte entre fines de 2026 y comienzos de 2027, con sus efectos más severos concentrados entre octubre y diciembre. La situación pone en alerta a organizaciones humanitarias y autoridades sanitarias regionales.
Las comunidades más vulnerables de Honduras, Guatemala y El Salvador enfrentan consecuencias inmediatas. El 73.1% de los hogares que crían aves de corral sufrió pérdidas de sus animales, lo que reduce el ingreso familiar disponible y la cantidad de proteína en la dieta de los niños, en un contexto de precios al alza para alimentos como frijoles, huevos y carne.
La crisis afecta especialmente a la infancia de la región, considerada la población más vulnerable. Según la Organización Panamericana de la Salud, existe una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance intensidad muy fuerte, lo que amplifica la inseguridad alimentaria ya existente en el Corredor Seco centroamericano.
Organizaciones como Oxfam advierten que la combinación de sequía, pérdida de cultivos y aumento de precios de alimentos básicos profundiza la pobreza en comunidades rurales de Honduras, Guatemala y El Salvador. Los gobiernos regionales inician medidas preventivas mientras se espera el pronóstico oficial de la temporada climática.























































