El senador Flávio Bolsonaro fue el candidato más votado en la primera vuelta de las elecciones de Brasil celebradas el domingo 4 de octubre y competirá con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta. El candidato opositor se impone con un 47,03% de los votos, mientras que el presidente lo sigue con el 45,16%.
El resultado llegó como una sorpresa para los analistas y revirtió los pronósticos que favorecían a Lula. Flavio Bolsonaro se posiciona como el principal heredero político del bolsonarismo tras la inhabilitación de su padre para competir. La elección presidencial se definirá el domingo 25 de octubre entre Flávio Bolsonaro y Lula.
Los mercados reaccionaron de inmediato con entusiasmo a la ventaja de Bolsonaro. Los mercados en Brasil y Nueva York reaccionaron con una suba de 18% en la cotización de los índices representativos de activos tras conocerse la diferencia a favor de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. El real brasileño trepó un 3% en la apertura en São Paulo, convirtiéndose en la divisa de mejor desempeño global.
Para la región centroamericana, el resultado tiene implicaciones económicas. La primera vuelta presidencial, que ubicó a Flávio Bolsonaro al frente, impulsó al real y a los activos de la mayor economía de América Latina, un movimiento que puede favorecer las exportaciones locales, en especial las industriales. Honduras y el resto de Centroamérica, con economías fuertemente vinculadas a Brasil a través del comercio regional y cadenas de inversión, podrían beneficiarse de una mayor estabilidad económica o sufrir volatilidad según cómo se desarrolle la segunda vuelta. A pesar del resultado, el líder del Partido de los Trabajadores aseguró que mantiene la confianza en imponerse en la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.




















































