Un estudio publicado en agosto de 2026 en la revista Science detalló cómo investigadores de la Universidad de Stanford y el Arc Institute construyeron los primeros genomas virales completos generados completamente mediante inteligencia artificial.
El investigador Samuel King utilizó un modelo generativo de IA para proponer planos genéticos para bacteriófagos (virus microscópicos que infectan bacterias), imprimió los diseños como cadenas de ADN y los añadió a placas de cultivo con bacterias E. coli, logrando que algunos virus funcionaran realmente: ensamblaron nuevas copias de sí mismos, estallaron de las células e infectaron otras bacterias cercanas.
El equipo desarrolló 16 «virales excepcionales» que matan E. coli usando su modelo de IA Evo 2, sintetizando casi 300 virus diferentes para probar contra E. coli y reduciendo a 16 los más efectivos. Esto tiene importancia porque E. coli puede causar enfermedades graves y muerte en humanos, y aunque históricamente se ha tratado con antibióticos, con el tiempo las bacterias desarrollan resistencia a estos medicamentos.
King considera que los modelos podrían crear formas de vida perfectamente diseñadas para producir medicinas, o quizás algún día absorber contaminación, y que los virus personalizados podrían ser útiles desde que los virus ya se usan en tratamientos de terapia génica. Esta tecnología podría revolucionar el tratamiento de infecciones resistentes en hospitales centroamericanos que hoy luchan contra patógenos multirresistentes.





















































