El cepillo eléctrico inteligente Dyson CameraJet se retiró de la venta en múltiples países, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y Australia, apenas semanas después de su lanzamiento. El dispositivo fue lanzado el 1 de septiembre de 2026 y rápidamente enfrentó problemas que pusieron en duda la viabilidad del producto en el mercado.
Dyson explicó que el problema fue causado por un «problema de proceso» con un lote único de tubos de irrigación, que provocó «un potencial de filtración de agua que afectó el rendimiento de un pequeño número» de unidades. La compañía aclaró que los tubos del sistema de irrigación sufrieron un defecto durante la fabricación, permitiendo filtraciones de agua que perjudicaban el funcionamiento del cepillo.
El dispositivo enfrentó reportes de sobrecalentamiento, problemas de carga y otras fallas además de las filtraciones. Este panorama resulta particularmente problemático considerando que Dyson promovió una clasificación IPX7 de resistencia al agua en el lanzamiento del producto en París, característica que fue central en la campaña de marketing.
La empresa publicó un comunicado el 21 de septiembre indicando que había aislado los lotes afectados y anunció el reembolso íntegro para clientes con unidades defectuosas. Dyson trabaja actualmente para recuperarse en la producción y reabastecer inventario. El cepillo tiene un precio de aproximadamente 500 dólares, lo que hace las fallas aún más preocupantes para los consumidores que invirtieron en la tecnología.

















































