Luiz Inácio Lula da Silva remontó las encuestas y ganó las elecciones presidenciales de Brasil el domingo 25 de octubre. Lula se impuso en la segunda vuelta con el 51,74% de los votos, por delante de Flávio Bolsonaro, quien obtuvo el 48,26%. La victoria consolida al líder del izquierdista Partido de los Trabajadores para una cuarta administración presidencial hasta 2031.
La contienda fue cerrada. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro ganó con el 47%, mientras que Lula obtuvo 45%, lo que obligó a ambos a medirse en balotaje el 25 de octubre. En las semanas previas, las encuestas proyectaban un empate técnico que generó incertidumbre en los mercados financieros regionales.
Tras conocerse los resultados, Flavio Bolsonaro exigió la anulación de los resultados, argumentando irregularidades en el proceso electoral. El Tribunal Superior Electoral de Brasil rechazó las impugnaciones y ratificó la victoria de Lula. Geraldo Alckmin, ex gobernador de San Pablo, asumirá como vicepresidente.
El triunfo de Lula mantiene la continuidad de gobiernos de izquierda en América Latina. Para Honduras y Centroamérica, el resultado reafirma las relaciones comerciales y diplomáticas con Brasil, la economía más grande de la región. Las próximas prioridades incluirán negociaciones sobre aranceles agrícolas, inversión en infraestructura y coordinar políticas regionales en bloques como Mercosur y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).













































