La Policía de Oulu abrió una investigación penal por presunto daño ambiental sobre las tareas realizadas por Tuike Finland, subsidiaria de Google.
Las autoridades policiales de Finlandia iniciaron una investigación penal contra la filial de Google, Tuike Finland Oy, por presuntos daños ambientales en un terreno donde se construirá un centro de datos en la ciudad de Muhos, al norte del país.
Se acusa a la empresa de talar más de 300 hectáreas de bosque y de posibles irregularidades en el drenaje y la gestión del agua, antes de completar las evaluaciones de impacto ambiental exigidas por la ley. Google eliminó incluso la capa superficial del suelo.
Los reguladores ordenaron detener la tala de árboles en octubre, a pesar de que la empresa tecnológica asegura creer tener todos los permisos. Las extensas superficies despejadas en Muhos forman parte de la expansión de infraestructura para inteligencia artificial de Google, una inversión de 13.000 millones de euros en Finlandia.
Sondre Ronander, portavoz de Google, reconoció que la compañía no había cumplido sus propios estándares ambientales y aseguró que estudiaría los hallazgos de la agencia para seguir sus indicaciones.
Estiman que la investigación se extenderá hasta 2027. Este caso abre un debate global sobre el impacto ambiental de los centros de datos de inteligencia artificial, un tema que también preocupa a gobiernos de América Latina que evalúan proyectos similares.







































