El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) alertó hoy sobre una crisis humanitaria en Honduras. Alrededor de 250 mujeres perdieron la vida en circunstancias violentas en Honduras entre enero y octubre de 2026, una cifra devastadora que refleja la persistencia de la violencia de género en el país.
El panorama es aún más preocupante cuando se analiza la tendencia histórica. Entre 2016 y octubre de 2026, cerca de 3,700 mujeres murieron de forma violenta en el país, evidenciando una problemática estructural que trasciende administraciones y políticas coyunturales.
Más allá de las cifras, existe un problema crítico en el acceso a la justicia. Las autoridades deben mantener bajo reserva la identidad de las víctimas de delitos sexuales para prevenir la revictimización, además de proteger a las víctimas de una nueva exposición y evitar situaciones de revictimización. Sin embargo, en la práctica, la falta de judicialización sigue fortaleciendo la percepción de inseguridad y debilitando la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de impartir justicia.
El CONADEH instó al Estado a actuar con urgencia. Pidió que todas las muertes violentas de mujeres sean investigadas y que los responsables sean procesados, además de garantizar que las denuncias por violencia doméstica puedan presentarse sin obstáculos burocráticos ni revictimización. El silencio institucional perpetúa la impunidad y profundiza el sufrimiento de las víctimas y sus familias.
















































