Las investigaciones sobre la red de explotación dirigida por Jeffrey Epstein continúan revelando conexiones sorprendentes en círculos empresariales de Estados Unidos. Un prominente magnate de la industria gastronómica ha sido identificado como colaborador clave en las operaciones del difunto financiero, según documentos judiciales recientemente divulgados.
Stephen Hanson, dueño de una cadena internacional de restaurantes de lujo que incluye establecimientos conocidos en Nueva York, habría facilitado encuentros y ayudado en la gestión de las actividades ilícitas de Epstein. Su imperio empresarial le permitía acceder a espacios exclusivos donde se realizaban estas operaciones, convirtiendo los negocios en parte del aparato que sostenía esta red criminal.
Los reportes indican que Hanson mantenía una amistad cercana con Epstein y activamente participaba en entretener a las mujeres que formaban parte del círculo del financiero. Su rol no era pasivo: aparentemente coordinaba logística, facilitaba espacios privados y proporcionaba acceso a eventos de alto perfil donde se reclutaba a víctimas.
Este caso refuerza la preocupación global sobre cómo instituciones y figuras públicas pueden ser cómplices de crímenes contra mujeres y menores. Aunque los hechos ocurrieron en Estados Unidos, el escándalo ha generado conversaciones en toda Latinoamérica sobre la responsabilidad corporativa y la necesidad de transparencia en negocios de elite. Las autoridades continúan investigando otros posibles cómplices en la red de explotación.












































