Ingenieros del MIT y EPFL en Lausana, Suiza, han diseñado un robot que puede nadar y volar como un ave marina. El desarrollo marca un hito en la robótica mundial y abre nuevas posibilidades para el monitoreo de océanos desde Honduras y Centroamérica.
El robot de 250 gramos utiliza un único par de alas flexibles que le permiten nadar bajo el agua, lanzarse y volar. Aunque el agua es 1.000 veces más densa que el aire y requiere mecánicas diferentes, aves como gaviotas y frailecillos pueden sumergirse, nadar y regresar al vuelo con facilidad.
Los ensayos de campo realizados en el lago de Ginebra demostraron que la máquina puede nadar antes de agitar sus alas, romper la superficie y despegar. El robot puede viajar por el aire a aproximadamente 6 metros por segundo y nadar bajo el agua a cerca de 1 metro por segundo.
Para Honduras y Centroamérica, esta tecnología representa oportunidades concretas. Los investigadores del MIT prevén que oceanógrafos y biólogos marinos, junto con comunidades costeras, puedan lanzar este robot desde embarcaciones o la orilla para volar sobre icebergs, instalaciones portuarias o estudiar grupos de ballenas. Los colegios y universidades de la región, como demuestra el desempeño de estudiantes hondureños en competiciones globales de robótica, podrían incorporar estos diseños biomiméticos en sus currícula.















































