El incidente, ocurrido entre la noche del jueves 29 y el viernes 30 de octubre, es considerado por analistas como el mayor robo de criptomonedas registrado hasta la fecha. Un histórico ciberataque sacudió al mercado de las criptomonedas luego de que hackers robaran US$6.300 millones a Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptoactivos del mundo.
TRM Labs atribuyó específicamente la operación a una unidad de élite norcoreana, identificada como TraderTraitor. La firma singapurense Pangolin Intelligence indicó que, de forma «casi segura», Corea del Norte está detrás del ataque, específicamente, un grupo norcoreano conocido como TraderTraitor/UNC4899.
Para mitigar el impacto en sus clientes, Binance garantizó que cubrirá la totalidad de las pérdidas utilizando sus fondos corporativos y el Fondo de Activos Seguros para Usuarios. En una actualización posterior publicada en la madrugada del 30 de octubre, Binance detalló que los depósitos ya operan con normalidad.
La noticia ha repercutido en América Latina, particularmente en países con una gran cantidad de usuarios de la plataforma como Argentina y Venezuela, donde las criptomonedas han sido un instrumento clave para enfrentar las crisis financieras a nivel local. Aunque no existen cifras oficiales sobre el número de personas o entidades argentinas que utilizan la plataforma, en 2024 casi el 7,2% del tráfico global registrado por Binance provenía de Argentina, el porcentaje más alto del mundo.
El incidente provocó caídas en las principales criptomonedas, con el bitcóin retrocediendo más de un 3% hasta rondar los 77.400 dólares, mientras que el éter y el BNB también registraron descensos. Binance ha trabajado con socios del sector de las cadenas de bloques para congelar unos 3.000 millones de dólares en activos afectados, aunque todavía no ha determinado públicamente el importe definitivo de las pérdidas ni cuánto dinero podrá recuperar.







































