El producto interno bruto (PIB) de Venezuela creció un 7,14 % en el segundo trimestre de 2026 con respecto al mismo período del año anterior, impulsado principalmente por un incremento del 9,1 % en la actividad petrolera.
El país acumula 21 trimestres continuos de crecimiento, una recuperación que marca un giro en la economía venezolana tras años de contracción. La actividad no petrolera aumentó un 5,79% en el segundo trimestre de 2026, en un año marcado por una mayor apertura en sectores como el petrolero, minero y eléctrico.
Pese al crecimiento, sindicalistas y trabajadores de varios sectores denuncian que persiste la crisis salarial en el país. La remuneración mínima congelada apenas cubre el 0,03 % del costo de la canasta básica, mientras que la presidenta encargada Delcy Rodríguez fijó un ‘ingreso mínimo integral’ de 240 dólares articulado en bonos, figura que los sindicatos rechazan.
Para Honduras y Centroamérica, la recuperación venezolana tiene implicaciones comerciales limitadas pero significativas en el sector energético. Las Naciones Unidas proyecta un crecimiento del PIB venezolano cercano a 6,5 % en 2026, aunque con una inflación en torno al 385 %. Los números positivos contrastan con las denuncias de trabajadores sobre desigualdad salarial, recordando que las recuperaciones económicas no siempre benefician equitativamente a toda la población.













































