El Sistema Municipal de Gestión de Riesgos declaró alerta roja por sequía para el Distrito Central el 10 de septiembre, mientras los dos principales embalses de la capital continúan acercándose al nivel crítico. La Concepción registra apenas 25,78% de su capacidad, apenas 0,78 puntos porcentuales por encima del umbral crítico del 25%, y Los Laureles se encuentra al 27,58%.
Entre enero y el 9 de septiembre de 2026, el Distrito Central acumuló apenas 328,5 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico de 578,5 milímetros, un déficit de 250 milímetros equivalente a 43,2% menos precipitación. Agosto fue particularmente crítico: solo se registraron 2,9 milímetros, frente a un promedio histórico mensual de 113 milímetros.
La sequía en Honduras que se extenderá hasta 2027 amenaza la producción de alimentos, la ganadería, la energía y la economía. La inseguridad alimentaria en Honduras podría alcanzar a 2,2 millones de personas a finales de 2026 si el Gobierno no adopta medidas urgentes frente a la sequía. En el sur del país, la pérdida de reses es incalculable, y se advierte que a febrero de 2027 la crisis será mucho peor con caída en la producción de leche, derivados y carne.
El Centro de Predicción Climática de NOAA confirmó que El Niño ya se encuentra activo y seguirá intensificándose hasta finales de 2026, con una probabilidad del 97% de que el fenómeno persista hasta comienzos de la primavera de 2027. A esto se suman mayores dificultades en el suministro de energía eléctrica, debido a que una menor disponibilidad de agua en los embalses podría limitar la generación hidroeléctrica.





















































