Más de 10 millones de personas en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica enfrentan la peor sequía en décadas, con temperaturas de hasta 42 grados y pérdidas devastadoras de maíz y frijol.
La sequía asociada al fenómeno de El Niño golpea al Corredor Seco Centroamericano, reduce las cosechas de maíz y obliga a miles de familias a racionar sus comidas o comprar productos que antes obtenían de sus propias parcelas. En Honduras están en alerta roja 103 municipios, de los 298 que tiene la nación centroamericana.
En Honduras se detectó un fenómeno que preocupa a las organizaciones humanitarias: el retorno de personas migrantes sin remesas, lo que aumenta la presión sobre hogares que ya enfrentan pérdida de cosechas, desempleo y escasez de agua. El panorama incluye cultivos perdidos, animales muertos o vendidos a bajo precio y familias que afrontan el encarecimiento de los alimentos.
Existe una ventana de tiempo muy limitada para actuar. Sin una respuesta adecuada, la crisis podría extenderse al próximo ciclo agrícola y provocar un deterioro aún mayor de la seguridad alimentaria en la región, según alertas de organizaciones humanitarias internacionales.


















































