Un potente terremoto fue registrado el viernes 9 de octubre de 2026 a las 12:56 hora local, con epicentro localizado cerca de la comunidad de La Pitaloza, en la península de Azuero, Panamá. El evento sísmico alcanzó una magnitud de 7.7, percibiéndose con gran intensidad en varias regiones de Panamá, Costa Rica y Colombia.
El fuerte sismo registrado al mediodía en Panamá sumó 147 réplicas hasta la noche. Los terremotos de magnitud 7.7 y 6.6 grados dañaron severamente edificios y obligaron a realizar evacuaciones en el centro del país. El presidente José Raúl Mulino afirmó que el desastre enfrentado es grande, con carreteras totalmente colapsadas.
El terremoto fue percibido en distintas regiones de Costa Rica, donde habitantes reportaron movimientos prolongados, con sacudidas que variaron desde suaves oscilaciones hasta vibraciones fuertes. La magnitud del evento ha reavivado la necesidad de sistemas de alerta sísmica robustos en toda la región centroamericana, particularmente en Honduras y otros países vulnerables a actividad telúrica.
Protección Civil de Panamá informó que no se han reportado personas fallecidas por el fuerte sismo. Equipos de emergencia continúan evaluando daños estructurales y brindando asistencia a comunidades afectadas. Gobiernos regionales, incluyendo autoridades en Honduras, permanecen en estado de alerta para monitorear posibles efectos secundarios y fortalecer protocolos de respuesta ante futuros eventos sísmicos en Centroamérica.




















































