Honduras registra el crecimiento económico más débil de la región, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional presentadas en la asamblea general que se realiza en Bangkok. El país enfrenta una desaceleración que lo coloca en el tramo bajo del bloque centroamericano para este año.
Los analistas señalan múltiples factores que frenan la economía hondureña. La sequía ha devastado el sector agrícola, con reportes de cierre de más de 214 fincas camaroneras solo por falta de agua. Además, la presión del crimen organizado continúa limitando la inversión y el consumo interno en diversas regiones.
La proyección del FMI es más alentadora para los próximos años. Se espera un leve repunte a 3,4% en 2027 y una aceleración hasta alcanzar el 4,1% en 2028, lo que permitiría a Honduras alinearse nuevamente con la media de crecimiento regional para el cierre del período. Esto dependerá de que se controlen factores como la inseguridad y se recuperen las condiciones climáticas.
Empresarios y analistas económicos advierten que sin medidas de seguridad más efectivas y adaptación a cambios climáticos, la recuperación podría retrasarse. Honduras necesita invertir en diversificación económica y fortalecer instituciones para competir en la región durante los próximos años.





















































