Tirana, Albania — La capital albanesa vive su sexta día consecutivo de enfrentamientos violentos. Miles de estudiantes y jóvenes continúan demandando la renuncia del primer ministro Edi Rama, quien rechazó las exigencias argumentando que las protestas representan una amenaza para la adhesión del país a la Unión Europea.
Las manifestaciones estudiantiles, originadas por la frustración ante la corrupción estatal, falta de empleo y deficiencias en la educación, han envuelto el centro de Tirana y se han propagado a otras ciudades del país. La policía ha escalado tácticas de control, disparando balas de goma contra los manifestantes en la capital.
Los manifestantes han incendiado edificios gubernamentales y bancos, roto cristales de comercios e incluso lanzado adoquines contra la policía. Según reportes de autoridades, al menos 156 personas han resultado heridas en las manifestaciones de Tirana.
Rama ha gobernado el país desde 2013 a través del Partido Socialista de Centro-Izquierda, lo que lo mantiene en el poder por más de una década. La oposición ha respaldado las protestas estudiantiles y demanda que forme un gobierno de transición antes de elecciones anticipadas. El conflicto refleja una crisis de gobernanza y frustración juvenil similares a las que enfrentan algunas naciones de Centroamérica.






















































