Honduras enfrenta una expansión del chikungunya con 12 casos confirmados hasta el 27 de octubre, según reportes de la Secretaría de Salud (Sesal). La enfermedad viral se ha extendido a cuatro departamentos del país, generando alertas sanitarias en la frontera con Nicaragua.
El municipio de Alauca, en El Paraíso, concentra la mayor preocupación epidemiológica. Las autoridades han detectado transmisión comunitaria activa en esta zona ubicada a apenas cinco kilómetros de la frontera nicaragüense, donde se han reportado al menos 25 casos sospechosos que aguardan confirmación de laboratorio.
Los síntomas principales incluyen fiebre repentina y dolor intenso en las articulaciones, siendo este último el rasgo diferenciador del chikungunya respecto al dengue. Homer Mejía, jefe de Vigilancia Epidemiológica de la Sesal, instó a la población a reforzar medidas de prevención: eliminar recipientes con agua estancada, botellas, llantas y cambiar regularmente el agua de floreros.
Aunque todavía no se reportan hospitalizaciones ni fallecimientos en Honduras, la cifra de casos confirmados representa un cambio significativo en la epidemiología regional. Costa Rica registró un aumento drástico, pasando de 8 casos en 2025 a 690 en 2026, mientras que toda Centroamérica mantiene vigilancia activa ante la propagación del virus transmitido por mosquitos Aedes, el mismo vector del dengue.










































