Un empleado de larga trayectoria del fallecido financiero Jeffrey Epstein ha testificado en procedimientos legales, describiendo a su antiguo jefe como una persona experta en manipulación mientras mantiene que desconocía la naturaleza de sus crímenes. El testimonio, que ha salido a la luz recientemente, forma parte de las investigaciones continuas en torno a la red de abuso sexual que operó durante décadas.
Según el relato de este asistente, Epstein era una figura controladora que manejaba distintas facetas de su vida personal y negocios con precisión calculada. El empleado afirma que su rol se limitaba a tareas administrativas y logísticas, sin acceso a información sobre las actividades criminales que posteriormente salieron a la luz. Esta versión contrasta con investigaciones anteriores que han documentado cómo múltiples personas en el círculo cercano del acusado conocían detalles de los abusos.
El testimonio es significativo porque contribuye a entender la estructura organizacional que permitió que los crímenes permanecieran ocultos durante tanto tiempo. Las autoridades han enfatizado que muchos de quienes rodeaban a Epstein tenían grados variables de conocimiento sobre sus actividades ilícitas, lo que ha llevado a cargos contra varios colaboradores directos en años recientes.
Este caso continúa siendo relevante en Centroamérica y Honduras, donde organizaciones de defensa de derechos humanos utilizan los hallazgos para capacitar a autoridades locales sobre identificación y prevención de redes de explotación sexual. Los mecanismos de encubrimiento documentados en la investigación Epstein sirven como referencia en la lucha regional contra estos delitos.















































