En Estados Unidos, la capacidad anual de almacenamiento por baterías ha aumentado en un 70% en los últimos tres años. Este crecimiento acelerado en el mercado estadounidense genera oportunidades directas para la región centroamericana, especialmente para Honduras, que busca consolidar su liderazgo en energías renovables.
Al cierre de 2025, EE.UU. registró 43,6 gigavatios operativos en capacidad de almacenamiento, cifra que aumentó a casi 52 GW en los primeros seis meses de 2026. La reducción de costos que acompaña esta expansión acelera la adopción global de tecnología de baterías para estabilizar redes eléctricas con alto porcentaje de energías intermitentes como solar y eólica.
En Honduras, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica prevé una licitación que contemple una importante participación de sistemas de almacenamiento con baterías, como parte de su estrategia para modernizar la matriz energética. El país estableció el objetivo de alcanzar un 70% en generación de electricidad a partir de fuentes renovables para 2026, un desafío que requiere sistemas de almacenamiento confiables y económicos.
El plan estatal de Honduras contempla obras clave como nuevos sistemas de almacenamiento con energía solar como parte de inversiones por USD 510 millones destinadas a transformar la infraestructura energética. Los siete países centroamericanos incrementaron su capacidad renovable de 10.759 MW en 2016 a 13.031 MW en 2025, y gobiernos como Guatemala y Honduras impulsan nuevas licitaciones para fortalecer la red eléctrica e incorporar sistemas de almacenamiento. El abaratamiento global de baterías abre la ventana para que la región concrete proyectos que hace pocos años eran económicamente inviables.

















































