Una mujer de Reino Unido que recurrió a Facebook con una petición desesperada para encontrar un riñón recibió un trasplante que le salvó la vida. Tras agotar todas las alternativas, Karen Davey, de 41 años, recurrió a las redes sociales, donde aseguró que no quería «dejar a su familia sin madre».
Gary Summerfield vio la publicación de la madre de cuatro hijos y, tras comprobar que era compatible, decidió donarle uno de sus riñones. «Pensé que esta señora necesitaba uno de mis riñones más de lo que yo necesitaba dos», explica Gary.
Cuando le hicieron el trasplante de corazón, sus hijos eran diez años más pequeños. Desde entonces han pasado por mucho, y este trasplante de riñón ha sido solo el siguiente obstáculo. Karen dice sentirse «cien veces mejor» tras el trasplante realizado en julio.
Según el Servicio de Salud de Reino Unido, la espera media para un trasplante de riñón en ese país por parte de un donante fallecido es de entre dos y tres años, mientras que con un donante vivo puede reducirse a entre tres y seis meses. En Centroamérica, esta realidad es similar, con listas de espera prolongadas que afectan a miles de pacientes con insuficiencia renal que dependen de la diálisis. La familia de Karen dice que nunca podrá agradecerle lo suficiente su gesto, que le ha dado «otra oportunidad de ser madre».



















































