Honduras registró 315 casos de gusano barrenador en humanos, una cifra que supera el total del año anterior, encendiendo las alertas de autoridades sanitarias del país. La Secretaría de Salud alertó sobre la necesidad de reforzar la prevención y el monitoreo de esta miasis, cuyas larvas invaden lesiones abiertas y pueden provocar daños que requieren asistencia médica.
Esta enfermedad parasitaria ha registrado un aumento significativo en lo que va de 2026. Los especialistas señalan que la proliferación se asocia con factores ambientales y falta de medidas preventivas entre la población más vulnerable.
Las autoridades recomiendan extremar las medidas de prevención, incluyendo el uso de repelentes, protección de heridas abiertas y consulta médica inmediata ante síntomas de infección. La enfermedad puede afectar a personas de todas las edades, pero los grupos más vulnerables son niños y ancianos con limitado acceso a servicios de salud.
Este brote coincide con el incremento de enfermedades infecciosas en Centroamérica durante la temporada de lluvias. Expertos advierten que casos similares podrían presentarse en países vecinos si no se implementan campañas de prevención coordinadas en la región.





















































