La contienda por la rectoría de la Universidad de San Carlos (USAC) en Guatemala entra en una fase crítica tras los movimientos que consolidan la posición de Walter Mazariegos. En el proceso electoral que definirá al próximo rector, se ha reportado la exclusión de 85 de los 170 votantes originalmente inscritos, lo que representa casi la mitad del padrón electoral convocado para esta decisión institucional.
Del total de 34 cuerpos electorales que participan en la elección del rector, 17 han quedado fuera del proceso de votación. Según información disponible, estos sectores que no podrán participar representan corrientes críticas de la actual gestión de Mazariegos. Esta situación ha generado tensión dentro de la comunidad universitaria y cuestionamientos sobre la transparencia del procedimiento electoral que debería garantizar la participación equitativa de todos los estamentos académicos.
La exclusión masiva de votantes ha levantado alertas entre sectores opositores a la continuidad de Mazariegos en la administración de la principal casa de estudios centroamericana. Los cuerpos electorales que permanecen activos en el proceso suman aproximadamente 153 votantes, lo que modifica significativamente la composición del colegio electoral y podría influir en los resultados finales. Este escenario plantea interrogantes sobre la legitimidad del resultado que se obtenga.
Para Honduras y Centroamérica, los desarrollos en la USAC tienen relevancia política y académica, ya que la universidad es referente regional en educación superior y genera pronunciamientos que impactan políticas públicas. La polarización observable en este proceso electoral refleja tensiones más amplias dentro de instituciones educativas de la región, donde las luchas por el poder administrativo frecuentemente se entrelazan con debates sobre autonomía universitaria, gobernanza democrática y orientación académica.














































