Himalaya bajo agua. Inundaciones repentinas que arrasaron comunidades en la frontera entre Nepal y China dejaron al menos 392 muertos y más de 1.400 desaparecidos, tras el colapso de un glaciar que provocó un torrente de agua, hielo, rocas y lodo. El desastre ocurrió el 25 de agosto de 2026 en el distrito de Rasuwa, una de las zonas montañosas más vulnerables del planeta.
¿Qué sucedió? Las autoridades nepalesas creen que el río Lhende Khola pudo haber sido bloqueado por una avalancha que formó un lago, cuya agua se liberó cuando los escombros de avalancha que formaban una presa colapsaron. La zona donde ocurrió la tragedia tiene un historial de desastres naturales: en 2025, inundaciones azotaron el mismo valle, y en 2024 una avalancha de hielo y rocas afectó otra parte de la región.
Alerta en América Latina. En Chile, los geólogos advierten que el retroceso de los glaciares, acelerado por el calentamiento global, también puede generar inundaciones repentinas en varias zonas de los Andes. Cualquier cordillera alta con glaciares y permafrost puede verse expuesta a procesos similares, incluidos los Alpes europeos, el Cáucaso y los Andes. Quince millones de personas alrededor del mundo están expuestas al riesgo de inundaciones repentinas provocadas por el desbordamiento de lagos glaciares, siendo Chile y la Patagonia zonas de mayor peligro.
Impacto regional. Honduras es afectada por el cambio climático con inundaciones frecuentes en el norte y centro del país, aunque no posee glaciares. El derretimiento de glaciares se ha vuelto más común debido al calentamiento provocado por el cambio climático causado por el ser humano. Científicos advierten que es necesario mejorar la preparación frente a desastres en regiones vulnerables al cambio climático e invertir en sistemas de detección temprana para proteger a las comunidades.



















































