La Guardia Civil pondrá en servicio 58 drones con inteligencia artificial para renovar parte de la flota de comandancias y unidades especiales. El contrato fue adjudicado a ATYGES INGENIERIA SLL por 304.482,63 euros. Este equipamiento representa una tendencia creciente en seguridad que ya está llegando a América Latina, incluyendo a Honduras.
El paquete incorpora software capaz de detectar personas, identificar vehículos y embarcaciones, lanzar avisos automáticos, seguir objetivos en movimiento y generar conteos y estadísticas. El sistema multisensor suma tres cámaras ópticas de al menos 45 megapíxeles cada una y una cámara térmica con resolución mínima de 640 × 512 píxeles, ampliable mediante superresolución hasta 1280 × 1024. La combinación de imagen visible y térmica facilitará su uso en la detección de actividades delictivas en zonas rurales o naturales, así como en la búsqueda de personas desaparecidas en terrenos de difícil acceso.
Las fuerzas de seguridad centroamericanas están incorporando sistemas aéreos no tripulados y capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento para enfrentar a organizaciones criminales cada vez más móviles y tecnificadas. Honduras ha manifestado su intención de adquirir drones para ampliar la vigilancia en sus fronteras y reforzar las operaciones contra el narcotráfico. El país ya evalúa opciones de compra en el mercado internacional para modernizar su capacidad aérea de vigilancia.
Muchos países latinoamericanos han recurrido a la rápida adopción de tecnologías de IA para combatir a la delincuencia, señalando la velocidad, la capacidad de analizar inmensas cantidades de datos que serían inasequibles para el ser humano, así como la reducción de errores y sesgos humanos como importantes beneficios. Sin embargo, especialistas en derechos digitales advierten sobre la necesidad de regulación clara para proteger la privacidad ciudadana en la región.



















































