Un fuerte sismo de magnitud 7,7 sacudió Panamá, el 9 de octubre, generando preocupación en toda Centroamérica. El epicentro se ubicó cerca de Pitaloza Arriba, Los Santos province, a una profundidad de aproximadamente 10 kilómetros.
El fuerte sismo registró 147 réplicas hasta esa noche, según reportes oficiales. Numerosos edificios en Penonomé resultaron gravemente dañados, provocando que autoridades y ciudadanos evacuaran viviendas en la capital y otras ciudades.
La región centroamericana, incluyendo Honduras, mantiene alerta ante posibles efectos secundarios. Gobiernos de países como Perú, Colombia y Uruguay expresaron su solidaridad y apoyo a Panamá después del evento. El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos desactivó la alerta de tsunami para las costas de Panamá.
Las autoridades panameñas informaron que el funcionamiento del Canal de Panamá se mantiene operativo, aunque se evalúan posibles daños en infraestructura crítica. Expertos advierten a poblaciones en zonas sísmicas de la región a mantenerse preparadas y seguir protocolos de emergencia ante futuras réplicas.




















































