La Conferencia General de Pesas y Medidas aprobó el 14 de octubre de 2026 eliminar el segundo intercalar: a partir de mayo de 2027, los relojes atómicos no ajustarán su marcha a la rotación de la Tierra. Esta decisión marca el fin de una práctica que ha regido la medición global del tiempo durante más de cinco décadas.
Cada pocos años desde 1972, las computadoras, las instituciones financieras, las redes de comunicaciones y otros sistemas han tenido que reiniciar sus relojes por un solo segundo. Para mantenerlos dentro de 0,9 segundos de diferencia, desde 1972 se ha añadido un segundo intercalar 27 veces. Este ajuste permitía que nuestros relojes permanecieran sincronizados con la rotación terrestre, que es ligeramente irregular.
El objetivo es evitar los problemas que estos cambios podrían provocar en redes de telecomunicaciones, sistemas de navegación, infraestructuras críticas y grandes plataformas digitales. A partir de mayo de 2027, se permitirá que la diferencia entre la rotación de la Tierra y los relojes atómicos, que son de alta precisión, se amplíe hasta un máximo de 3.600 segundos, o una hora.
Para Honduras y Centroamérica, este cambio afectará principalmente los sistemas de telecomunicaciones, servicios financieros en línea y plataformas digitales que dependen de sincronización exacta. Aunque la diferencia será imperceptible para el ciudadano común, los operadores de infraestructura crítica en la región deberán adaptarse a nuevos estándares internacionales. La medida fue aprobada por representantes de 64 países, con Rusia como único voto en contra.





















































