Tegucigalpa, Honduras. Las autoridades sanitarias han emitido una alerta crítica tras confirmar que Honduras acumula 261 casos de tosferina y 22 fallecimientos en lo que va de 2026. El incremento representa una crisis de salud pública que golpea devastadoramente a la población infantil.
Los datos más recientes revelan una situación de extrema gravedad. Según el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), se registra un incremento superior al 50 por ciento respecto al año anterior. Lo más alarmante es que 12 de las 22 víctimas mortales eran bebés menores de dos meses, quienes pudieron haber recibido protección si sus madres hubieran sido vacunadas durante el embarazo.
La mayoría de los contagios se concentra en menores de un año, una población particularmente vulnerable a las complicaciones de esta infección respiratoria. Las autoridades sanitarias han identificado como principal factor de riesgo la baja cobertura de vacunación tanto en infantes como en embarazadas. La vacunación materna contribuye a disminuir el riesgo de complicaciones graves y muerte, según expertos del PAI.
La Secretaría de Salud mantiene activas campañas de inmunización en todos los centros de vacunación del país. Padres y madres de familia son instados a completar sus esquemas de vacunación y, en el caso de las gestantes, a protegerse durante el embarazo para evitar trasmitir la enfermedad a recién nacidos indefensos ante el virus.





















































