Tegucigalpa. El Congreso Nacional de Honduras avanza en el blindaje del sistema penitenciario mediante nuevas disposiciones que buscan impedir el ingreso y uso de dispositivos tecnológicos en las cárceles, como parte de un paquete de reformas orientadas a combatir la criminalidad organizada.
Los privados de libertad vinculados con estructuras terroristas tampoco podrán tener teléfonos celulares, computadoras, televisores, radios ni otros dispositivos tecnológicos dentro de las instalaciones. Estas disposiciones forman parte de la Ley Especial para el Combate a Asociaciones Terroristas, Maras y Pandillas y el Fortalecimiento del Sistema Penitenciario Nacional, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional el 22 de septiembre.
Se incrementarán las interferencias de comunicaciones, no solo entre celulares sino de uso de teléfonos satelitales con equipo tecnológico de punta. Los diputados extienden plazo para instalar escáneres y alta tecnología en penales, buscando frenar el ingreso de armas y drogas a las cárceles del país.
El Congreso Nacional aprobó una moción para buscar los recursos necesarios para construir un nuevo centro penitenciario en Honduras, como parte de las medidas orientadas a fortalecer la seguridad y combatir el crimen organizado. La iniciativa también busca respaldar las reformas impulsadas en materia penitenciaria. El nuevo régimen penitenciario incluye restricciones severas sobre comunicaciones, visitas y acceso a tecnología para los internos asociados con estructuras criminales.








































