La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el lunes el intento del presidente Donald Trump de restringir las boletas por correo para las elecciones de mitad de mandato, con lo que puso fin a una oleada de acciones jurídicas de última hora cuando la votación ya está en marcha.
La decisión permite que los estados sigan enviando boletas por correo con los mismos procedimientos que han utilizado durante años y que han representado casi un tercio de los votos emitidos. Esta resolución llega cuando la administración Trump ha mostrado una agenda confrontacional sobre procesos electorales que genera preocupación en democracias latinoamericanas como la de Honduras, donde recientemente ha habido cambios de poder.
El fallo era una contundente derrota para Trump en un tema que ha destacado de manera constante como vital para garantizar la integridad electoral, aunque prácticamente no hay evidencia de fraude con el voto por correo. Un informe de la Institución Brookings publicado en 2025 encontró que el fraude en el voto por correo ocurrió en apenas alrededor de cuatro casos por cada 10 millones de boletas por correo emitidas.
La batalla judicial continúa abierta. El fallo no supone, según el contenido de la resolución, una determinación definitiva sobre todas las cuestiones legales relacionadas con la autoridad de la entidad postal. La discusión de fondo continúa abierta y el pronunciamiento de emergencia se concentra en si correspondía suspender la orden judicial antes de que el litigio terminara. Para Honduras y Centroamérica, estos movimientos en materia electoral estadounidense impactan indirectamente en temas migratorios y de seguridad que serán críticos en futuras negociaciones diplomáticas.



















































