Comunidades de Honduras, El Salvador y Guatemala enfrentan pérdidas masivas en sus cosechas. La sequía causada por el fenómeno El Niño ha devastado plantaciones de maíz y frijol, alimentos básicos de la región, generando una crisis humanitaria sin precedentes en el Corredor Seco.
En Honduras, el Gobierno amplió a 103 de los 298 municipios del país la alerta roja por la sequía. La medida refleja la gravedad de la situación, que ha impactado especialmente a familias dependientes de la agricultura de subsistencia.
El Salvador declaró alerta roja por sequía, Honduras amplió las zonas bajo máxima alerta por la falta de lluvias, mientras que las temperaturas récord aceleran la pérdida de agua en reservorios y pozos comunitarios.
La CRGR demandó a los gobiernos garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones más afectadas, contener el aumento de los precios de los alimentos e incrementar la inversión en el Corredor Seco. Expertos advierten que la crisis alimentaria podría prolongarse hasta 2027 si no hay intervención inmediata.
Los efectos también se sienten en la producción de energía: Honduras registra un déficit de su sistema de energía eléctrica que en los últimos meses ha aumentado debido a la severa sequía causada por El Niño.
















































