Un agente federal de inmigración dispara e hirió a un hombre venezolano en Austin, Texas, generando protestas en la ciudad. El incidente ocurrió alrededor del mediodía del domingo en el norte de Austin, con la víctima siendo trasladada a un centro de trauma en condición seria pero estable después de recibir un disparo en el torso.
La víctima fue identificada como Wilber Rafael Garcés Perez, de 28 años, quien trabajaba como repartidor de DoorDash en el momento del encuentro. Su esposa fue rechazada de las instalaciones del hospital antes de ser informada horas después de que su marido estaba ya en custodia del ICE. DoorDash confirmó que Garcés Perez estaba realizando una entrega en el momento del tiroteo.
Este tiroteo es el más reciente en una serie de encuentros violentos que involucran agentes del ICE. La administración Trump ha enviado agentes de inmigración a varias ciudades estadounidenses, y oficiales federales han disparado fatalmente contra al menos cuatro personas, incluyendo dos ciudadanos estadounidenses, durante operaciones en todo el país.
El impacto de estas políticas de deportación también alcanza a Centroamérica. Estados Unidos ha deportado a casi 2.300 mexicanos a Guatemala este año y enviado docenas más a Honduras, según datos oficiales, representando un cambio respecto al inicio del segundo mandato de Trump cuando tales traslados eran mínimos. El Departamento de Seguridad Nacional revocó el estatus de protección temporal para aproximadamente 72.000 hondureños y 4.000 nicaragüeños a partir del 6 de septiembre, quienes habían gozado de esta protección legal desde 1999.


















































