Dolly Parton murió el mes pasado, a los 80 años, y ahora su representante desde hace mucho tiempo acusó al sobrino de Parton y exencargado de seguridad de amenazas, extorsión e intimidación.
El mánager de Dolly Parton busca una orden de alejamiento contra su sobrino, exjefe de seguridad, por amenazas y coacción. Danny Nozell despidió a Bryan Seaver el 15 de septiembre, semanas después del fallecimiento. El mánager alega en la demanda que dicho familiar está llevando a cabo una campaña de coacción, extorsión y amenazas violentas.
La disputa gira en torno a la empresa de entretenimiento de Parton, que incluye el parque temático Dollywood, su hotel Songteller y el museo Life of Many Colors que abrirá este mes. Bryan Seaver habría advertido que podía destruir la marca de su tía, afectar sus alianzas comerciales y exponer supuestas irregularidades si no recibía dinero.
Estas conductas han aterrorizado a los empleados y colaboradores de la empresa de representación y del fideicomiso de la cantante, hasta el punto de que requieren seguridad personal propia. Bryan Seaver, quien hace un mes difundió en un video la noticia de la muerte de Parton a causa de un cáncer, fue despedido la semana pasada como jefe de seguridad. El caso refleja cómo las disputas por herencias y legados empresariales pueden generar conflictos legales complejos en el sector del entretenimiento internacional.



















































