Dos fuertes terremotos de magnitud 7.7 y 6.6 grados en la escala de Richter sacudieron Panamá el viernes 9 de octubre dañando severamente edificios y obligando a realizar evacuaciones en el centro del país. La región centroamericana siente el impacto de uno de los eventos sísmicos más significativos del año.
Más de 8.300 niños, niñas y adolescentes necesitan asistencia humanitaria tras el terremoto de magnitud 7,5 que sacudió Panamá el pasado viernes 9 de octubre, según las primeras estimaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). El organismo estima que 38.000 personas requieren asistencia humanitaria, mientras los daños en hospitales, escuelas y viviendas complican la recuperación de las comunidades afectadas.
Honduras expresó su solidaridad con la nación panameña. Honduras manifestó su cercanía con Panamá después del terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes cerca de Tonosí, una localidad costera ubicada al sur del país centroamericano. Diversos países de la región enviaron mensajes de apoyo a las autoridades de Panamá durante la crisis.
El fuerte sismo que se registró al mediodía de este viernes en Panamá suma 147 réplicas hasta esta noche, dijo a CNN el director del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), René García. Las autoridades continúan evaluando los daños estructurales en edificios gubernamentales, iglesias y viviendas mientras se coordinan esfuerzos de rescate y asistencia a poblaciones vulnerables.





















































