Riad volvió a activar sus alarmas ante una nueva ofensiva hutí mientras Arabia Saudí interceptó un misil dirigido contra su capital. Los rebeldes yemenís reivindicaron los ataques con drones y misiles balísticos contra objetivos estratégicos, en una escalada sin precedentes del conflicto que comenzó en julio.
Los hutíes expulsaron a las fuerzas del Gobierno reconocido de toda la costa occidental de Yemen y controlan el estrecho de Bab al Mandeb. Los hutíes sostienen que mantendrán sus ataques contra Arabia Saudí y el bloqueo marítimo a buques saudíes en el mar Rojo, condicionando ese pulso a que cesen los ataques aéreos saudíes contra sus posiciones.
La Liga Árabe calificó como «escalada peligrosa» para el convulso Medio Oriente los recientes ataques de los rebeldes hutíes del Yemen contra Arabia Saudita. Las amenazas a la seguridad marítima representan una zona clave para el comercio internacional, afectando rutas comerciales globales que incluyen productos y energía hacia mercados latinoamericanos.
Houthi fighters y fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente han estado luchando durante más de dos semanas sobre control de las áreas costeras occidentales de Yemen cerca del estrecho de Bab al-Mandab. Las Fuerzas de Resistencia Nacional yemeníes reportaron más de 500 combatientes muertos y 150 civiles abatidos durante enfrentamientos desde el 9 de agosto hasta el 10 de septiembre.




















































