En el Leapmotor Technology Day 2026 celebrado en septiembre en China, el CEO Zhu Jiangming presentó innovaciones arquitectónicas destacando cómo la industria ha evolucionado desde la mecanización hacia la electrónica. La postura del líder chino contrasta con la tendencia global de invertir masivamente en robots con forma humana.
Zhu Jiangming expresó que «caminar es lo más tonto» al defender que los robots no necesitan forma humana y que pueden usar ruedas o diseños transformables para reducir consumo energético y costes. Esta crítica apunta directamente al modelo dominante en la industria occidental, donde China ha intensificado la batalla robótica y en lo que va de 2026 se ha invertido prácticamente el doble que en diez años anteriores combinados.
Leapmotor declinó mostrar su robot durante el evento porque consideró que una máquina que solo puede caminar no demuestra habilidad real, señalando que solo un robot capaz de generar dinero merece ser mostrado públicamente. La decisión refleja una filosofía empresarial enfocada en resultados económicos frente a demostraciones visuales.
Aunque el mundo físico está construido alrededor del cuerpo humano con puertas, estanterías y herramientas, si un robot puede operar en ese entorno sin adaptaciones, el argumento económico mejora. En 2026 hay pilotos en fábricas, acuerdos con operadores logísticos y financiación de miles de millones, siendo la pregunta central a qué velocidad y con qué coste tendrán sentido económico estos robots.


















































