Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), murió el 28 de octubre de 2026 a los 92 años. El ingeniero fue una de las figuras más influyentes de la izquierda latinoamericana y uno de los arquitectos principales de la transición democrática en México.
Cárdenas fue candidato presidencial en tres ocasiones: 1988, 1994 y 2000. Su participación electoral fue determinante para romper el monopolio político del Partido Revolucionario Institucional (PRI). La presidenta Claudia Sheinbaum lo describió como «un hombre de principios firmes, que transformó la vida política de nuestro país».
Según fuentes cercanas, Cárdenas estaba internado en un hospital diagnosticado con rotavirus y presentó un cuadro de gravedad por la mañana del que no pudo recuperarse. Una semana antes, había cancelado su participación en una conferencia en la Universidad Veracruzana por motivos de salud.
La muerte de Cárdenas representa el cierre de una época en Latinoamérica. Su legado como defensor de la democracia y la izquierda progresista trasciende las fronteras de México, siendo referente para movimientos políticos en Centroamérica y toda la región. En marzo de 2026, había asumido la presidencia de la Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex en el gobierno de Sheinbaum, demostrando vigencia hasta sus últimos días.









































