En la reestructuración más profunda de la división de videojuegos de Microsoft, Activision asumirá el desarrollo del próximo videojuego de Halo, encomendando la tarea a un nuevo equipo especializado que operará de manera independiente del desarrollo de Call of Duty.
El cambio va acompañado de despidos de 268 puestos de trabajo en Halo Studios, otros estudios de primer nivel y áreas administrativas de Xbox. Este movimiento refleja una estrategia más profunda de Microsoft para consolidar sus franquicias de videojuegos bajo estructuras más agiles y eficientes.
Halo Studios conservará una estructura reducida dedicada en exclusiva a mantener la atención a la comunidad y la operación de los juegos disponibles en el mercado. La decisión marca el fin de una era en la que Halo Studios era el responsable directo del desarrollo de la icónica franquicia de ciencia ficción.
La saga Halo fue determinante para consolidar Xbox como competidor serio de PlayStation y Nintendo a inicios de los años 2000, y Microsoft adquirió Activision en 2023 por casi 69 mil millones de dólares. Este traspaso de desarrollo representa la apuesta de la compañía en otorgar a Activision mayores responsabilidades en su catálogo de juegos de alto impacto.
Para los jugadores en Latinoamérica, esta noticia implica cambios en el enfoque creativo y el calendario de desarrollo del próximo Halo, aunque Activision ha garantizado mantener la esencia de la franquicia.





















































