México cerró 2025 con un hito significativo en materia de seguridad: registró la mayor reducción de homicidios en más de una década. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el país documentó 27.989 presuntos homicidios durante el año, lo que representa una disminución de 5.561 casos respecto a 2024, equivalente a una caída del 16,6 por ciento.
Esta reducción trasladó la tasa nacional de homicidios de 25,8 a 21,4 casos por cada 100.000 habitantes, posicionándose como el nivel más bajo desde 2016. Armando Vargas, académico y coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, destaca que aunque la tendencia es positiva, los números siguen siendo preocupantes. El analista subraya que aunque la tasa cayó, los homicidios en México continúan en cifras consideradas altas en comparación con estándares internacionales.
Para Honduras y Centroamérica, estos datos resultan relevantes dado que la región enfrenta desafíos similares en violencia. La experiencia mexicana ofrece lecciones sobre qué estrategias pueden tener impacto en la reducción de homicidios, aunque los expertos advierten que cada contexto nacional requiere análisis particular y políticas adaptadas a realidades locales.
Los especialistas en seguridad enfatizan que mantener esta tendencia descendente será determinante. La reducción de homicidios es un paso importante, pero debe acompañarse de mejoras sostenidas en investigación criminal, fortalecimiento institucional y políticas preventivas que ataquen las raíces de la violencia. La cifra de 21,4 homicidios por 100.000 habitantes, aunque represente progreso, sigue siendo significativamente superior a la de países con índices de seguridad más estables.














































