Unos 20 millones de niños y adolescentes de entre 12 y 17 años, casi uno de cada cinco, sufrieron alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología en un solo año en los 21 países estudiados por UNICEF. Este nuevo informe de la agencia de la ONU para la infancia revela la gravedad de un problema que afecta a adolescentes en todo el mundo, incluida Centroamérica.
El estudio, que incluye datos de países como Colombia, República Dominicana y México, muestra patrones alarmantes: el estereotipo del desconocido que acosa a menores en internet solo se ajusta al 16% de los casos. La mayoría de las agresiones provienen de personas cercanas a las víctimas, transformando espacios digitales que debían ser seguros en zonas de peligro.
En Honduras y Centroamérica, el panorama es igualmente preocupante. El ciberacoso se ha consolidado como una grave forma de violencia digital que afecta de manera creciente a niños y adolescentes en Honduras y a nivel global, involucrando intimidación, amenazas, difusión de contenido dañino y acoso sexual digital a través de redes sociales. Entre 2020 y 2024, se suicidaron en todo el país alrededor de 275 menores de 18 años, de acuerdo con cifras de Casa Alianza Honduras.
Un aspecto crítico del problema es la impunidad: menos del 1% de las experiencias llegó a conocimiento de autoridades como la policía, trabajadores sociales o líneas de ayuda. Honduras busca endurecer la normativa con un paquete de reformas debido al alarmante incremento de los índices de mortandad juvenil vinculados al acoso, mientras investigaciones revelan que las tasas de suicidio infantil experimentaron un crecimiento superior al 20% durante la última década. La protección de menores en entornos digitales requiere acción legislativa urgente en toda la región.
















































