El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció el 8 de septiembre la publicación de miles de documentos que muestran que tras el 11-S las autoridades no revelaron todo lo que sabían sobre la toxicidad del aire en la ciudad. A días del 25° aniversario de los atentados, esta desclasificación expone una verdad incómoda: el polvo de Ground Zero ha cobrado más vidas que los propios ataques.
Más de 9.400 personas han muerto a causa de enfermedades relacionadas con su exposición a la zona en los años posteriores, según un programa federal de vigilancia médica. Esta cifra supera a las 2.977 personas que murieron el día de los atentados. La primera tanda de documentos incluye más de 170.000 páginas de registros, con referencias a la presencia de amianto en prácticamente todos los lugares examinados tras los atentados.
«La gente se enfermó porque los líderes en quienes confiaban les mintieron y les dijeron que era seguro respirar un aire que en realidad era tóxico», afirmó Mamdani. Los documentos vinculan a dos de sus predecesores: Rudy Giuliani, que estaba en el cargo en el momento de los ataques, y Michael Bloomberg, desde el invierno de 2002.
Más de 400 mil personas pudieron estar expuestas a los contaminantes del 11/S, mientras 67% de los adultos registrados reportó nuevos síntomas respiratorios o un agravamiento de los que ya padecía. El polvo y el humo de Ground Zero siguen apareciendo en los expedientes médicos de miles de sobrevivientes y trabajadores, con diagnósticos de asma, sinusitis crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y otros trastornos respiratorios.
Mamdani incluyó en su primer presupuesto 34 millones de dólares destinados a un portal público que proporcione información sobre la respuesta de la ciudad al ataque. Los documentos se compartirán en fases durante los próximos meses en una página web creada para ello. Esta iniciativa busca ayudar a víctimas a acceder a programas de compensación que les corresponden tras dos décadas de ocultamiento.


















































