España acumuló en 2026 61 días bajo olas de calor, el verano más cálido de su serie histórica iniciada en 1961. Ahora, una nueva configuración atmosférica llamada «cresta africana» amenaza con volver a disparar los termómetros.
Una cresta africana es una configuración atmosférica que favorece el desplazamiento de aire muy cálido desde el norte de África hacia Europa. En meteorología, una cresta o dorsal es una prolongación de una zona de altas presiones, definida como la extensión de un anticiclón entre áreas de menor presión.
Una cresta anticiclónica es una zona de altas presiones en niveles medios y altos de la atmósfera que se extiende hacia latitudes superiores. Cuando esa configuración parte del entorno subtropical africano, puede favorecer el transporte de una masa de aire excepcionalmente cálida. Lo que ocurre es una combinación de circulación del aire, altas presiones y subsidencia, un descenso del aire que favorece su calentamiento.
El tramo más intenso se espera entre el domingo 13 y el martes 15 de septiembre. Las zonas más castigadas estarán en el suroeste peninsular. En el valle del Guadalquivir y las vegas del Guadiana las máximas podrán situarse entre 37 y 39 ºC y, de forma puntual, acercarse a los 40 ºC.
En Centroamérica, fenómenos similares de anomalías atmosféricas se relacionan con ondas tropicales y sistemas de alta presión que intensifican las sequías. Honduras enfrenta actualmente períodos de estiaje prolongado que afectan la producción agrícola y el suministro eléctrico. Aunque la «cresta africana» es un fenómeno específico de Europa, refleja cómo el clima global experimenta patrones extremos cada vez más frecuentes.










































