Los resultados de la prueba PISA 2025 revelaron las profundas brechas educativas que persisten en Centroamérica. Costa Rica obtuvo los mejores resultados de la región entre los países participantes, El Salvador registró avances y Guatemala sufrió una caída en sus indicadores, mientras Honduras no apareció en la evaluación.
Honduras no participa en PISA desde el 2022, lo que impide comparar directamente el desempeño del país con el de sus vecinos en ciencias, lectura, matemáticas y resolución computacional. La ausencia no significa que Honduras haya obtenido una posición determinada ni que haya registrado un descenso en sus resultados, pero deja un vacío de información crucial para evaluar la calidad educativa nacional.
El desempeño de Costa Rica como líder regional contrasta con la realidad de países que enfrentan mayores desafíos. En El Salvador, los avances registrados representan un progreso en medio de limitaciones presupuestarias, mientras que Guatemala mostró retrocesos en sus indicadores de aprendizaje.
La ausencia de Honduras en estas evaluaciones internacionales dificulta que el país establezca metas comparables con su región. Los próximos años serán cruciales para que el gobierno considere la reinserción en estas mediciones y fortalezca las políticas educativas que le permitan competir con sus vecinos centroamericanos en acceso y calidad de la educación.


















































