Intel está preparando un nuevo aumento del 10% en el precio de sus procesadores para PC que entraría en vigor el 5 de octubre de 2026, según reportes de fuentes de la cadena de suministro. Sería el tercer incremento del año: el primero llegó en el Q1 de 2026 con una subida también cercana al 10%, y el segundo en julio.
El movimiento forma parte de una revisión integral de precios, márgenes y costos de fabricación que lidera el CEO Lip-Bu Tan para intentar devolver la rentabilidad a la división de PCs de Intel. La presión sobre los precios responde a factores globales que impactan directamente a consumidores en Honduras y Centroamérica que buscan actualizar sus computadoras.
La tecnología de 3 nanómetros la disputan aceleradores de IA, GPUs y chips personalizados de grandes empresas tecnológicas, lo que genera un cuello de botella en la producción de obleas que encarece la manufactura y, por efecto dominó, el precio final de los procesadores. Para el consumidor final, el efecto es directo: armar una computadora, actualizar un equipo o adquirir un dispositivo nuevo será más costoso en los próximos meses.
IDC proyecta una caída del 11,3% en los envíos globales de PC durante 2026, con un Q4 especialmente duro que apunta a descensos de hasta el 20% interanual. El precio medio de venta, en cambio, subirá un 17%, y TrendForce advierte que los portátiles de gama general podrían encarecerse hasta un 40% este año. Este panorama afecta a profesionales, estudiantes y empresas de la región que dependen de equipos de cómputo.

















































